El sonido del piano (relato breve)

Este relato fue originalmente publicado en Librotea, la web de recomendación de libros de El País:

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10 cómics de temática LGBT (y otras siglas)

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Actual bandera LGBT

Ha llegado el 28 de junio, día mundial del orgullo LGBT, LGBTI, LGBTIQ… y varias versiones con más siglas que no controlo. Además este año 2017, la capital del World Pride es Madrid. Pero, ¿por qué hoy? El 28 de junio de 1969 tuvieron lugar los llamados Disturbios de Stonewall, una serie de manifestaciones en protesta contra la redada policial al pub Stonewall Inn, en el barrio de Greenwich Village, en la ciudad de Nueva York. Está considerado el primer levantamiento de la comunidad gay por su visibilidad y ha dado como resultado que se celebre en todo el mundo como motivo del orgullo.

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Sevilla: NOWPUNK capítulo 1 (en La Giralkilla #9)

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La Giralkilla número 9 (Julio, 2017), por Desirée Acevedo

Vuelven las aventuras del detective privado Uriel de los Reyes en la nueva entrega de Sevilla: NOWPUNK, la novela por entregas que estoy publicando en el número 9 de la revista cultural gratuita y sevillana La Giralkilla. Si el número anterior teníais el Prólogo, este mes podéis disfrutar del capítulo 1, donde cada palabra de su clienta, sume a nuestro investigador más y más hondo en el total desconcierto. Noches calurosas, olor a incienso, bares donde no ponen Cruzcampo…

En definitiva, todo lo que podríamos llamar “La otra Sevilla”, está esperándonos a la vuelta de la página.

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“Iniciativa’77: ¡Vuela, pajarito, vuela!”, mini-cómic digital y gratuito

Iniciativa’77 fue el germen de un universo superheroico que creé en forma de webcomic para la revista que yo mismo dirigí durante 7 largos años, y que espero continuar algún día en el formato/medio que sea. Los primeros diseños fueron del primer dibujante de 1900, Nacho Tenorio. El dibujo al principio corrió a cargo de otro joven dibujante sevillano que además había sido alumno mío José M. Polo, y luego tuvo continuación por parte de otro dibujante sevillano y, casualidades de la vida, compañero de clase de Tenorio: José G. Padilla. El universo, en mis guiones inéditos, se extendía por varias épocas.

“¡Vuela, pajarito, vuela!” fue un cortísimo spin-off donde volvíamos a ver a dos de los protagonistas de Iniciativa’77 unos cuantos años más tarde. Escrito obviamente por mí, y dibujado por Padilla, el mini-cómic contó con un impresionante prólogo de Nacho Tenorio. Espero que os guste:

 

[Nota: La cabecera pertenece al prog15 del webcómic Iniciativa’77, dibujada por Jose G. Padilla]

EOLO. Un relato bélico

EOLO

Se llamaba Eolo.

Cuando, de niño, sus compañeros de la escuela le preguntaban por su arcaico nombre, él contestaba “Me llamo Eolo, como el antiguo Señor de los Vientos”. En efecto, la madre de Eolo, viuda casi desde el nacimiento de su hijo, le había puesto ese nombre al enterarse de que el barco de su marido, un curtido marinero que se adentraba demasiado en el Mediterráneo en busca de la mejor pesca, había desaparecido sin dejar rastro. Hay quien dice que nunca perdió la esperanza de que su marido volviese, pero ella le contaba a su hijo mitos sobre antiguos héroes de su tierra que, teniendo el favor de aquel Dios del Viento que se suponía asentado en una isla perdida del Egeo, volvían siempre a casa, sanos y salvos. “Recuerda el nombre de los anemoi, y ellos te traerán siempre a casa”, le decía sentada en el borde de la cama. Y así, Eolo, cada noche al cerrar los ojos, repetía en su cabeza una y otra vez los nombres de los vientos cardinales “Boreas y Noto, Euro y Céfiro…”, una y otra vez, hasta caer dormido.

Pero de eso hacía ya tiempo. Quizá demasiado. Ya no había preguntas de niños, ni listas repetidas una y otra vez para entrar en el mundo onírico. En ese momento, los vientos seguían existiendo, pero en lugar de traer promesas incumplidas de marineros ahogados en alta mar, traían los hedores metálicos de la pólvora y la sangre. Traían otras lenguas del norte, bárbaras, diferentes de la de sus antepasados. Y traían aviones de acero que vomitaban plomo y muerte. Aviones marcados con el negro y el rojo, con cruces de hierro y esvásticas que auguraban nuevos y terribles significados.

Hacía cuatro días que los Aliados se habían atrincherado en el paso de Las Termópilas, esa estrecha garganta que otrora permitiera a trescientos espartanos al mando del rey Leónidas, hacer frente a las tropas invasoras persas a las órdenes de su propio Dios-Emperador, Xerxes. Pero los tiempos heroicos eran material de mitos y leyendas, Leónidas ya no estaba para guiarlos a una muerte heroica, y el cielo y sus horrores, caían sobre los suyos como el rayo y el trueno de un Zeus enloquecido. Por lo que al día siguiente, habiendo contenido a los alemanes durante todo un día, tanto los griegos como los aliados que los apoyaban -británicos, australianos y neozelandeses- se retiraron hasta Tebas, la ciudad de las siete puertas.

Aun así, Eolo estaba orgulloso de su pueblo. Los griegos habían rechazado el envite de los italianos durante un año, y desde hacía una semana hacían frente al salvajismo de los búlgaros que habían entrado por el noreste del país, a la zaga de la Wehrmacht. Pero los nazis eran algo muy diferente. En menos de un mes habían conquistado prácticamente el país, entrando por el norte el 6 de abril. El avance alemán había sido imparable a pesar de la fuerte oposición griega y aliada en puntos como la línea de Metaxas, el sitio del monte Olimpo y Las Termópilas. El día anterior, los Stuka habían cruzado los cielos del istmo de Corinto, bombardeando el lugar, para más tarde soltar una lluvia de paracaidistas armados hasta los dientes.

Ahora, Eolo oía las tropas motorizadas, la infantería y los temibles Panzer rugiendo mientras entraban en su preciosa Atenas. La noche anterior, cuando ya sabía que la caída era inevitable, no durmió, sino que escuchó el mensaje emitido por Radio Atenas y, de todas las palabras de fuerza que pronunciaron, a Eolo se le quedó grabado una frase, “Escucháis la voz de Grecia”.

Y ahí, arrodillado, con la vista fija en la bandera blanquiazul que se arriaba para ser sustituida por esa bandera de campo rojo adornada con una cruz gamada, inspiró y cerró los ojos. Recordó las palabras de su madre y las repitió para sí mismo. “Boreas y Noto, Euro y Céfiro”. Una sola vez. Antes de que una bala le atravesara la nuca, sintió el viento en sus oídos. Y escuchó la voz de Grecia. Estaba en casa.

 

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Relato para el concurso “Relatos de viento”, de Zenda.

SCIFIWORLD 96: Especial John Carpenter

Por fin está ya a la venta la SCIFIWORLD #96, la revista en la que ejerzo de jefe de la sección de Cómic. Y viene con un especial dedicado a la figura del cineasta de terror y ciencia-ficción John Carpenter, con un repaso a todas sus películas, además de su presencia en otros medios. Atendiendo a esto último, mi artículo de este número está dedicado a la relación de John Carpenter con los cómics, que no es breve, con un absoluto protagonista: Kurt Russell.

En Hollodeck, la sección de reseñas, traigo esta vez más de 20 cómics pertenecientes a editoriales como DC Comics / Vertigo, Disney-LucasFilms, Image, Dark Horse, ECC y Planeta, entre otros, así como el concept-art book El Arte de Rogue One como título especial.

19075009_10211531492797144_1905523793_nAdemás, en la sección de nuevo corte SFW Cosplay Show, que comparto con mi querida Florencia Sofen, traemos -como no podía ser de otro modo- una foto de la heroína del momento: Wonder Woman. Además, homenajeando una portada realizada hace años por el fenecido dibujante Michael Turner (podéis ver un atisbo de la foto en la miniatura adjunta).

¡Y nada más! Espero que os guste el trabajo de tantos compañeros que hacen posible esta revista número a número. ¡A TOPE CON EL FANTÁSTICO!

“JD Eyes”, mi primer Blues… y en inglés

A veces, y solo a veces, me da por escribir poesía. Empecé en el instituto, vieron la luz algunas en la primera revista literaria en la que publiqué, Buhaira. Después, durante la carrera y con mucha más formación técnica, haikus perdidos en un cuaderno de notas que aún se esconden en un cajón de la mesa donde escribía en casa de mis padres. Solo he escrito una canción, un pure blues, para ser exactos, y además en inglés. No seáis demasiado exigentes con algo escrito hace más de 3 años:

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